Procono PTV Telecom, que este año 2017 cumple su 30º aniversario, recibió el 32º Premio Córdoba de Periodismo que concede la Asociación de la Prensa de Córdoba, en un acto celebrado en el Rectorado de la Universidad de Córdoba, al que acudió la práctica totalidad de la plantilla de redacción y técnicos de emisión, unas 20 personas, así como antiguos trabajadores, periodistas y autoridades. El presidente de la Asociación de la Prensa, Manuel Fernández, entregó el premio a la directora gerente de Procono, Amelia Carrillo, tras la emisión de un vídeo realizado por la propia cadena televisiva en el que recordó a las 70 u 80 personas que a lo largo de sus 30 años de vida han trabajado y colaborado fundamentalmente en informativos y magazines.

Según destacó el jurado en su momento, se le reconoce a Procono el trabajo informativo realizado por esta emisora local de televisión, llevando a los hogares de miles de cordobeses, a través de la pequeña pantalla, los acontecimientos más importantes que han ocurrido en la capital y provincia en las últimas tres décadas. Las nuevas tecnologías han permitido abrir el abanico informativo de Procono a internet donde también es posible seguir sus informativos en su página web y en el canal Youtube casi al mismo tiempo que sus abonados al que, en breve, podrán acceder como nuevo canal de TDT en abierto en varias demarcaciones de la provincia. Esta circunstancia le permite, tras el último concurso convocado por la Junta de Andalucía, convertirse en el más importante grupo audiovisual de la Comunidad Autónoma, alcanzando a una población aproximada de 3,5 millones de telespectadores.

La actriz Marisol Membrillo, antigua colaboradora de Procono, fue la encargada por los compañeros presentes y ausentes de glosar a esta emisora de televisión, destacando fundamentalmente su papel de servicio a la ciudad y elemento formativo a gran número de profesionales del periodismo que en Procono dieron sus primeros pasos.

Antes de la enrega del premio hizo uso de la palabra el presidente Manuel Fernández que señaló textualmente: “Es de todos sabido: el periodismo sigue pasando su continua mala racha vital con un agravamiento que lo notan los profesionales en sus sueldos y tiempo, pero, eso sí, que apenas notan los lectores, oyentes y televidentes porque el trabajo que se sigue haciendo es de calidad, un compromiso que la profesión nunca olvida y que, a veces, premia.

Una profesión que esta noche celebra uno de sus actos anuales con más proyección: la entrega del Premio Córdoba de Periodismo, y que lo hace en un escenario tan relevante que hasta le tiemblan a uno las manos por hablar en la Sala Mudéjar del Rectorado de la Universidad de Córdoba, espacio donde se ha concentrado la sabiduría, la ciencia y la técnica que empezaron a hermanarse cuando se formaban aquí, donde los romanos construyeron su anfiteatro, los veterinarios de Andalucía.

La Asociación de la Prensa de Córdoba, base igualmente del Colegio de Periodistas de Andalucía en Córdoba, es el colectivo que tiene encomendada la tarea, a veces invisible porque lo que se ve, afortunadamente, es el trabajo de los medios informativos, tiene encomendada la tarea, decimos, de aunar a la profesión y de dejar constancia histórica de que en esta capital y provincia hubo en su tiempo un colectivo profesional que contó lo que le pasaba a la gente y cómo se construía la historia.

Desde el año 1984 la Asociación de la Prensa viene editando el Anuario Informativo, un libro que resume año a año la historia de esta provincia. También, y desde el 2000, edita la Guía de la Comunicación, un libro también que recoge la existencia de aquellas direcciones que necesita todo periodista para encuadrar su trabajo, desde el Ayuntamiento hasta la Diputación, desde la Administración autonómica a la central pasando por los partidos políticos, sindicatos, asociaciones empresariales y de vecinos, la Universidad, los colegios profesionales así como entidades dedicadas a la salud y el consumo, los deportes, los monumentos y museos, las comunicaciones, hoteles y restaurantes.

Hasta hace unos años, cuando las crisis, que siempre las ha habido, eran soportables y llevaderas, la Asociación celebraba “La noche de los periodistas”, una convocatoria de fin de curso en la que conseguimos que fuéramos los profesionales de los medios de comunicación y no los políticos o empresarios quienes viviéramos una noche al estilo de una noticia radiada, televisada o escrita.

Pero a veces las crisis de verdad lo rompen casi todo, sobre todo lo relacionado con la inevitable realidad de correr con todos los gastos. Los periodistas de Córdoba lo hemos notado. Tanto es así que antes los periodistas jubilados no pagaban cuota. Ahora, sin embargo, son/somos quienes no podemos eludir un pago que la pensión nos asegura, y que a nuestros jóvenes compañeros su nómina les mengua.

Bueno, “La noche de los periodistas” ya es historia. Pero de aquella notable fiesta nos queda la entrega del Premio Córdoba de Periodismo, quizá la más obvia señal de que esta es una de las profesiones más parecidas a la vida, que por eso la cuenta.

Hace mucho tiempo, cuando volví a Córdoba después de haber estudiado periodismo –una carrera recién ascendida a la Universidad–, comprobé que en la capital había una televisión que daba al menos un informativo con noticias locales. También, y trabajando ya en La Voz de Córdoba, el primer periódico local que nació con la democracia, cuando hacía las crónicas del Concurso de Carnaval, comprobé que Procono, que así se llamaba la emisora de la tele local, televisaba desde el Palacio del Cine la actuación de las chirigotas y que el gobernador civil, Gregorio López Martínez, la tenía amenazada con el cierre. Inmediatamente instalé esta emisora en mi casa por la sencilla razón de que quería ver sus informativos para que no se me pasase ninguna noticia. Todavía mantengo la suscripción, aunque ya no ande en el fragor de la batalla diaria de contar la vida sin que se te pase nada.

Al cabo del tiempo las circunstancias me dan la posibilidad de entregar el XXXII Premio Córdoba de Periodismo, que patrocinan el Ayuntamiento, la Diputación, la Universidad y la Real Academia, y que convoca y mantiene la Asociación de la Prensa, a aquella emisora de televisión local que formó parte de mi vida periodística porque sus informativos completaban la actualidad que necesitaba para que a mis periódicos –primero La Voz de Córdoba y luego Diario Córdoba—no le faltase ninguna noticia. Felicidades para Procono-PTV Telecom Córdoba, aquella emisora de televisión que conocí en mis comienzos informativos en esta provincia y que sigue instalada en mi casa.”

Amelia Carrillo, directora gerente de Procono, agradeció el premio recibido, señalando que lo hacía en nombre del más de millar de personas, entre técnicos, cámaras, periodistas y colaboradores de todos los ámbitos que han llenado la programación televisiva a lo largo de 30 años. Una empresa familiar en su gestación y mantenida por la acogida que siempre han mostrado los profesionales que la han formado y que han permitido que con los años sus crecimiento haya sido continuo, integrándose por completo en la vida de la ciudad de Córdoba. Hubo muchas palabras de recuerdo para los forjadores de esta aventura, los que se marcharon a otros medios y los que ya no están con nosotros, que abrieron el camino para la realidad que hoy es Procono PTV Córdoba.

La cantidad en metálico del premio se utilizará en la compra de equipos informáticos que los trabajadores de Procono acordaron donar a Emet Arco Iris.

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